Siguiendo nuestra visita a la ciudad de Zamora, ahora voy a recordar las vistas del Castillo desde el exterior, pues el día que no llovía, el horario no era adecuado, por lo que nos conformamos, viéndolo desde fuera, eso sí desde todos los ángulos.
Mi padre me regaló mi primera máquina fotográfica a los 8 años. De él aprendí no sólo mi afición a viajar sino de visitar todo aquello interesante que ofrece donde tu estás.